
La carretera de la muerte es el camino que une La Paz con la región tropical de Los Yungas. En sus poco más de noventa kilómetros, experimentas un descenso de 5000 a 1900 metros de altura.Durante el camino rara vez supera los seis metros de ancho.
Todo ello entre una niebla espesísima que parece salida de las novelas de Poe o Conan Doyle, desprendimientos de piedras y precipicios enormes que te vomitan hacia un fondo tropical. Cada año había cerca de un centenar de muertos, principalmente conductores de camiones que transitaban por esta carretera.
Hoy hay una ruta alternativa y ligeramnete, sólo ligeramente más cómoda, pero muchos boplivianos siguen utilizando la antigüa ruta dejándose su existencia en el camino. Un par de agencias de viaje te ofrecen la posibilidad de hacer el descenso en bicicleta. Y ahí vamos, mis compis de piso y unos amigos. una expedición francoespañola de ocho personas que a las siete de la mañana iniciamos el descenso en Villafátima con un ligero temblor de piernas. La primera fase asfaltada es impresionante , pasas como un cohete entre las faldas dela Cordillera Real. Los pastores con sus llamas te miran alucinados y sólo puedes mirar de reojo el imponente espectáculo porque las curvas son tan cerradas que en el más mínimo descuido pasas al " lo contabas" y no es broma , más de una decena de turistas mueren cada año aquí.

Pero cuando parece que no puede haber nada peor, llegas al camino de tierra,las formas conspiran contra tí. El precipicio se agranda y el camino se estrecha en un serpentear puñetero. Al medio kilómetro ya tenemos dos bajas por caida que se suben a la camioneta. Cuando llevamos la mitad y estoy preocupado en pegarme lo máximo posible a la pared, se sale la cadena de mi bicicleta y me veo rodeado de piedras. (rotura de la cabeza del radio y un mes de yeso con el que estoy escribindo ahora).
Tras más de seis horas de camino Coroico nos saluda entre montañas y plantaciones de coca. Y la piscina nos espera. Los que han llegado sanos sonrien aliviados.
En cuanto a tí carretera de la muerte , tu y yo tenemos otra cita en cuanto me quiten el yeso. Ya veremos quien rie el último.
To be continued .....
